Trato de llenar el vacío, con creencias que al final veo que son superfluas pero que me dan conocimiento y libertad de pensar como yo quiera, no como todos deseen que piense, con objetos, no lujosos, ni caros, ni extravagantes, objetos que me traen esa capacidad de llenar el vacío cuidándolos, atesorandolos, con alimentos, llenando la panza con comida que no ha llenado mi alma completamente, con dinero, que mientras esta da cierta seguridad de alegría que al final, el peso ganado es igual al peso perdido y con afecto dado y recibido que al final nunca siento que doy ni recibo lo suficiente; pero no hay nada que llene el vacío que siempre ha estado.
Trato de llenar el tiempo perdido, con recuerdos de buenas épocas que me hacen sonreír y con malos momentos, que me hacen sufrir y recordar que existen pequeñas grietas en el asfalto de mi pecho, con sueños, que me dan esperanza de avanzar y no caer, pero aun así mientras mas tardan en llegar mas pienso que se alejan y quedo aquí poco a poco sin propósito de existir, con fantasías, que me transporta a épocas, situaciones, lugares, y cielos que nunca existieron de manera terrenal y hasta he tratado de llenar ese tiempo con mas tiempo, pero el tiempo que perdemos nunca es el tiempo que encontramos.
Trato de llenar mi mente, con conocimiento, de saber las verdad del universo de sed de descubrir que envuelve la incógnita de la vida, de conocimiento voraz que consume mi falta de control por la curiosidad, con pensamientos vanos y de algunos que valen una que otra pena, de pensamientos de muerte, de vida, de amor, y odio, de esos pensamientos que se transforman en emociones en cualquier momento, con ideas, para crear, para innovar, para llenar el mundo de mi legado, cuando mi cuerpo desaparezca, con imaginación, para fabricar cosas inconstruibles, para volar bajo tierra y respirar en el espacio sideral, pero por mas que busque la omnisciencia, es algo que jamas se obtendrá.
Y por mas que trate solo me cabe aceptar, que nada llena el vacío eterno, nada llena el tiempo perdido, ni nada llena tu mente, por eso, sigue viviendo que echarle cemento al pozo de tu alma, devolverle el tiempo al reloj de pared y tragar información, es lo que te hace seguir vivo, el simple hecho de buscar la pregunta, a las respuestas, Que llena mis vacíos?

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