miércoles, 9 de diciembre de 2015

NOT

Not:

Todo se quedó igual como si nunca tocaste nada.

La oscuridad insípida, pero no lo suficientemente negra es la misma.
La cómoda cama, la incomoda almohada y las sabanas circulares son las mismas.

La velocidad del ventilador es la misma.
Las ventanas, las cortinas que hacen pasar igual la claridad siguen en su lugar, el gato que ni si quiera en mi casa vive, y los perros que ladran a los autos son los mismos.

El viejo que recoge botellas en la avenida, el peso del mundo en mi espalda, esa presión que hace la cama en mi mejilla y esos súcubos que me miran fijamente cada vez que de repente despierto, son los mismos.

El hambre de madrugada, los vasos de agua que nunca faltan, el reloj de la sala que marcan las 3 de la mañana y el té verde que relaja son los mismos.

Estos pensamientos en mi cabeza de dolor, de miedo, de furia, de alegría, de desprecio, de deseo, de sed, de estupidez, de recuerdos lúgubres, de cosas inciertas son los mismos.

Los sueños feos de muerte, de tsunamis y volcanes que hacen erupción, de verme perdido a mismo en el balcón, de montañas gigantes que están hechas de peste, son los mismos hasta los sueños mas inertes.

La ansiedad extrema que me atormenta cada noche, de tener que lidiar con tanto y de poder hacer tan poco, el estrés que ha hecho que mis nudillos estén rotos, es la misma.

Todo esta en su lugar, casi intacto como cuando te fuiste, mmm bueno casi todo y puede que siga así cuando regreses.

Pero solo cambio una cosa.
Yo cambie, yo no soy el mismo, después de todo.






jueves, 21 de mayo de 2015

Foreigner

Foreigner:


Descalzo desciendo en mi suciedad,
de nada me avergüenzo, yo soy mi pantano.
Oculto la cabeza bajo la almohada
huyendo de tenebroso ser pero, yo soy mi monstruo.
He crecido trabado mi voz aun se ahoga cada tanto,
mi garganta esta llena de algas y de fango.
Manglar de memorias de frutos escasos
biomasa caníbal de sueños y espacios.

Desnudo me postro bajo la luz de la luna,
los animales me observan, yo soy mi templo.
Agujas que cocen, arenas rebotan,
péndulos oscilan, yo soy mi tiempo.
He vivido en las mismas borrando el pasado,
cazando alegrías, cazando lagartos.
Nebula sin dueño, creador de tratados,
sizigia maldita me siento atrapado.

Corriendo con miedo cegado del triunfo
confuso colisiono, yo soy mi muro.
Sangrando gotas de nostalgia perdiendo mi fe,
que hacen brotar raíces en mis pies, yo soy mi conjuro
He destruido mi orgullo pagando mis errores,
he tragado moscas de amargo pecado
Atleta de Atenas, vocero mengano
camino de espinas que punzan mi paso.

Navego las aguas, los vientos golpean,
el fuego se enciende, la tierra se aleja, yo soy mi barco.
Guerrero mugriento y herido, luchando con motivo y asombro
cargando mis propios escombros, yo soy mi espada.
He perdido el curso total de la realidad,
ganado el fruto dulce de la soledad.
Naufrago sobreviviente, demonio asustado
arrecife gigante frustrando mi atraco.

Varado en mis adentros, no encuentro otros lados
donde llegue el momento de desechar el pasado
Manchando mi alma de tinta de magma,
mi pecho se quema, no aguanta esta calma.
La guerra no acaba, la espera comienza,
la brisa arrasa los campos de pimienta.
Así me siento buscando un refugio, siendo un despojo,
así me siento buscando tus ojos.