lunes, 7 de octubre de 2013

The Tree

The Tree:

Y en la espera de tu presencia, mi mente se mantuvo inerte
y mi cuerpo sentado en un banco de incertidumbre,
la música fue mi distracción y los extraños seres que
circundaban a mi alrededor eran la única compañía
la esperanza de tu llegada desaparecía,
inclusive el cielo ya me advertía que atardecía,
luego llegaste como un rayo, resplandeciente y letal,
y tu sonrisa la observaba era hermosa de verdad,
caminabas sin prisa, yo ya estaba allí
entonando sonetos que me aprendí para ti,
entre cantos, interacciones, bailes y cuentos
historias, risas, extraños y miradas, tu mano tomaba
y hasta otro mundo viajaba, donde mi propio castillo
de espacio y tiempo en tus ojos habitaba,
donde mis miedos al ver tu sonrisa se dispersaban
y las preocupaciones en mi cabeza
cuando acariciaste mi pelo se marchaban
y no hubo mas juegos que tus labios en mi cuello
ni mas unión que nuestras manos, ni mas comodidad
que la almohada de tu hombro, ni mas felicidad
que tu presencia que llenaba la ausencia de mi propio ser
aunque mis expresiones ocultaban bien mi emoción,
maldición que euforia había en mi imaginación
y sin embargo ambos sabíamos que el encuentro
no era eterno, y cada cual por su camino debía alzar el vuelo
y en ese instante me encontraba taciturno,
intercambiamos talismanes y caricias por mas de mil segundos,
no queríamos separarnos, pero aun existen días en la agenda
libres para vernos, y aunque el día parecía sin fin,
tus tiernas caricias y tu dulce voz, me devolvieron
el sentimiento que hace un tiempo ya no experimentaba
y que buscaba en cada trecho, inclusive mientras pensaba
lo buscaba viendo el techo, y cierro mis ojos y suspiro
porque en el árbol de mi corazón pusiste el nido,
un árbol que estaba olvidado y algo desecho,
pero que ahora esta completo...




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