Hoy me desperté con ganas de no despertar, miro por la ventana y la luz tiene la misma tonalidad, el viento es pesado y las paredes están frías, el estomago arde y mi espalda me lastima, me siento cansado y distraído, llego tarde a los lugares culpando al destino, duermo a las 3 de la mañana en las noches culpando a los vecinos por el ruido, pero a esa hora solo hay silencio y no hay testigos.
Hoy abro la llave y dejo el agua asfixiarme, nunca dejare de sentirme sucio, no quiero ducharme, ya nadie me quiere, mi futuro no importa, oigo las noticias solo oigo derrotas, me toco a mi mismo esperando consuelo, y solo consigo una posición fetal y la caricia de mi costado derecho contra el suelo, culpando a aquella chica que me planto, culpándome mi mismo por haber adelantado ese día mi reloj.
Hoy tomo la toalla y descanso en el muro, doy dos o tres pasos y me hago cuatro con el humo, me observo a mi mismo y desprecio mi cuerpo, la sangre arropa mis nudillos con dolor después de un golpe al espejo, con fuerza y hastío suena el teléfono y no lo contesto, ni si quiera me emociono, seguro es el banco que jode de nuevo, mi crédito de esperanza se sobregira por tiempos.
Hoy me tardo media hora para terminar de vestirme, veo al espejo y practico mis buenos días, mis por favores, mis muy bien muchas gracias, mis apretones, me miro al espejo con ganas de que se me caigan los dientes, se me derritan los ojos, de que mi piel sea arrancada y vendida en el mercado negro, que todo mi ser sea tragado por una lombriz de 10 metros y mi memoria se vuelva un espectro.
Hoy leo las noticias y no aparezco en ellas, el rayo de luna ya no me interesa quisiera dormir hasta el dos mil setenta, si soy aburrido, y feo y tacaño, no tengo amigos ni esposa a mi lado, mi madre murió y mi padre es un extraño, no tengo talentos, ni anécdotas buenas, nunca he ganado nada y mi perro ya apesta, y nadie lo sabe y si sabe no le interesa, y si le interesa no dejo que se acerquen, por eso pongo una cerca.
Hoy sirvo mi plato con pan y mantequilla, mastico sin gusto y bebo mi batida, abandono mi comida a medio comer y así me siento lleno, veo por la ventana con disgusto a aquellos contentos, enciendo la música y muevo mi cuerpo al ritmo del ruido blanco, y solo pienso que cuando salga tengo que estar entre la gente, que tengo que resolver sus problemas y fingir preocupación por sus intereses.
Hoy me odio mas que nunca, como lo hice ayer y como haré mañana, yo no era así no se que me pasa, cambie muchas veces y a nadie le agrada, intente ser bueno y siempre fracaso, no hay nada que logre quitarme esta duda, las rodillas me tiemblan, el corazón se me escapa, las manos me sudan, agarro el aire con ambas manos y lo suelto rápidamente, y repetidamente la idea deja de verse absurda.