martes, 14 de marzo de 2017

A Day In The Life

A Day In The Life:

El día que la luna se avecine,
doblando por mi esquina a las 12 de la tarde,
no importaran fronteras, ni millones de esferas
con hidrógeno e instantes.

El día que compre la primavera,
a cincuenta por ciento de descuento en el mercado,
no habrán carreteras, ni onomatopeyas
que describan el silencio.

El día que el capitalismo muera,
por pies de gente que no saben donde estan sus manos,
no existiría atmósfera, ni leucocitos
que protejan todas tus riquezas.

Los ecos eran cuentos de la escuela,
mis palabras imanes de nevera,
El día en que la brisa se acelere cuando llegas,
a mi puerta, toca fuerte, luego entra.

El día que en Neptuno este mi abuela,
tejiendo redes públicas ganándose a las masas,
se acabarían las eras, no habría discriminación
hacia una piel cualquiera.

El día en que mi historia concluyera,
tendría puntos suspensivos al final de ella,
y seria muy famoso, y sentirás que llevo
el universo hacia tus ojos.

El día en que la física no pueda,
determinar la ambigüedad de todos tus problemas,
no habría papel moneda, ni existirían en el caribe
eléctricas tormentas.

Las películas no sirven sin secuelas,
las drogas no se hacen sin la receta,
El día que la entropia disminuya cuando llegas,
a mi puerta, toca fuerte, luego entra, no lo pienses, solo entra.


A Toast For The Fortune

A Toast For The Fortune:


Brindo para que un cuarto de tu boca 
complete un medio de un beso mio, 
un brindis para ti y tu alegría, 
tus defectos y mentiras.

Brindo por las fuerzas universales, 
la gravedad que me hizo caer por ti, 
la electronegatividad que nos atrajo, 
un brindis por la inercia que me mantiene 
en reposo mientras te observo.

Brindemos mientras se pueda brindar, 
riamos mientras se pueda llorar, 
bebamos cuando tengamos que correr 
y volemos cuando tengamos que ahogarnos.

Brindo por la deriva continental 
que hizo a la pangea alejarte de mis brazos, 
los millones de kilómetros y años, 
los huesos de los dinosaurios, brindo por tu risa y tu descaro.

Brindo por el aliento a tabaco que he de saborear, 
mis dedos moribundos que crean notas con tu piel, 
piel llena de cuerdas cual hermosa arpa de oro.

Brindemos mientras se tenga que brindar, 
saltemos mientras se tenga que pintar, 
gritemos cuando tengamos que morir, 
y luchemos cuando se tenga que imaginar.

Brindo por la lingüística, la retorica, la lógica, la gramática, 
el azul de tus ojos, la música, la óptica, la analítica,
tu acaramelado pelo, la informática, la física y la química.

Brindo por los átomos de oxígeno 
que yacen en tus fosas nasales, 
Andromeda, Orión, 
brindo por como se ven tus piernas cuando usas pantalón.

Brindemos mientras se pueda brindar, 
apostemos mientras se pueda comer, 
bailemos cuando tengamos que burlarnos, 
y besemonos cuando tengamos que soñar.

Brindo por la noche que nos atrapa, 
los días que nos ponen a prueba, 
y el destino inevitable que nos persigue, 
un brindis por el ocaso, la aurora, el café y nuestra victoria.

Brindo por la arena que pisamos, 
aquella que quemó nuestros pies, 
por 20,000 leguas, los monos árticos, 
un brindis por la ultra-violencia.

Brindemos mientras podamos brindar, 
respiremos cuando tengamos que sentir, 
dudemos mientras se pueda pensar, 
busquemos cuando se tenga que escapar.

Brindo por los ecos de tu voz al callar, 
los 4470 millones de veranos que han estado para ti, 
un brindis por los infortunios, 
un brindis por the smiths.

Brindo para que un medio de mi boca, 
sea un cuarto de tus besos, un brindis por la espera, 
un brindis por las noches de desvelo, 
un brindis por tu anular, corazón, e indice cuando se unen a tu pulgar.

Brindemos mientras se tenga que reconocer, 
que no habrá otro mejor momento para brindar.